El miedo a engordar es invisible

Las redes sociales, las popularidad de ciertas dietas normalizan ciertas conductas de rechazo o restricción que son dañinas. Conforme, avanzas en esta dinámica, dejan una huella en tu relación con la comida. En este post desgranaremos juntas/os lo que hay debajo del miedo a engordar para comprenderlo mejor.

Contextualicemos…

En consulta, he trabajado con personas que venían aterradas por ver cómo habían subido el número de su peso en la báscula. Este miedo es muy intenso, influye en su estado de ánimo, relaciones sociales…trastoca sus vidas. No obstante, aunque sea desagradable para ellas, actúa como variable mantenedora del problema ya que, por ejemplo, este miedo les lleva a restringir la ingesta de alimentos lo cual, evidentemente, hace que perdure esta relación dañina con la comida. Cabe destacar que hay muchas personas que no vienen a consulta y tienen este miedo. No normalices el tener una mala relación con la comida ya que esto puede ir formando un cúmulo que desborde en algún momento. No olvidemos que cada persona, cada historia es única y las experiencias van conformando qué bien te lleves con el comer, contigo, etc.

¿Qué hay en tu mochila de experiencias?

Como bien os decía, el miedo a engordar es muy común, se esconde y se normaliza, por ello, vamos a hablarlo alto y claro. Hay una historia detrás de una relación disfuncional con la comida, cada una es única y diferente. Esta historia escribe el relato de personas que han sido juzgadas por su cuerpo por amigas/os en el colegio, por familiares, por entrenadores/as, por profesionales de la salud… Aquí no es cuestión de culpabilizar a nadie, no obstante, sí es importante tener en cuenta que el lenguaje influye y puede dejar una huella. Hay etapas en el ciclo vital que son más sensibles como por ejemplo, la infancia ya que se busca la aceptación y protección y en la adolescencia por el hecho de querer pertenecer, encajar con sus iguales. En definitiva, vas llenando tu mochila con historias, experiencias que van conformando lo que eres. Hay personas que empiezan a rechazar su cuerpo y se ven pérdidas ante estas emociones, pensamientos tan confusos y poco tratados en los medios ordinarios. Vamos a comprenderlo…

¿Qué nos está diciendo este miedo a engordar ?

En primer lugar, nos aporta mucha información con respecto a creencias que están a la base del mismo como por ejemplos los mitos relacionados con la alimentación considerada como “saludable”. Detrás de un “no voy a comer eso que voy a engordar” haya mucho más que las palabras, haya creencias rígidas, estándares de belleza… No son cosas de adolescentes, es algo serio y nos involucra a todos/as.

En segundo lugar, desmintamos los mensajes publicitarios que relacionan la pérdida de peso con la felicidad o el éxito. Mostremos la variedad de valores como la amistad, la amabilidad…los cuales se alejan del aspecto físico.

En tercer lugar, cuidado con nuestro discurso. Se suele elogiar la pérdida de peso o centrarse en el aspecto físico. Esto mantiene la preocupación con respecto a la pérdida. Empecemos a elogiar, reforzar las conductas como por ejemplo, la ayuda en casa.

Por último, escuchemos a las emociones. Detrás de estas preocupaciones relacionadas con el peso y el miedo a engordar hay una gran variedad de emociones que comunican cómo se sienten estas personas, está persona puedo ser yo, tú, tu hijo/a, madre/padre… Este miedo a perder el control está comunicando mucho, escuchemos más, validemos más, ayudemos más.

Hagamos este miedo a engordar más visible, démosle un espacio para comprenderlo.

El cambio es una puerta que se abre desde dentro, Virginia Satir.

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