4 Ejercicios de Mindfulness para niños: Paso a Paso

Los niños/as de hoy en día tienen muchas actividades al día, tienen una agenda bastante ajustada, ¿para cuándo el momento para ser niños/as? De ahí la importancia de enseñarles a insertar el mindfulness en su día a día. Esta práctica les ayudará a adquirir habilidades de gestión emocional, autocompasión, apertura lo cual aumentará su bienestar.

El Mindfulness no sólo es beneficioso para los adultos tal y como os lo comentaba en este artículo: Los mejores ejercicios de Mindfulness para adultos. Para que te adentres en este tema y empieces a animar a los más pequeños/as de la casa, aquí podrás encontrar 4 ejercicios de Mindfulness para niños.

En líneas generales, los niños/as suelen hacer tareas consideradas “mindful” sin que nadie les enseñe. Esto es visible al ver la facilidad con la que pueden quedar absortos observando cosas tan sencillas como la lluvia, el movimiento de las nubes, o a un grupo de hormigas en sus labores diarias.

Sin embargo, con el tiempo y las exigencias diarias se va perdiendo conforme van creciendo. Quedar absortos se castiga verbalmente diciéndoles que no “pierdan tiempo haciendo esas tonterías”. Ha llegado el momento de recuperar esas tareas que les conecta al presente, a sus sensaciones.

No premiemos a una sociedad que refuerza que mantengamos nuestra cabeza ocupado el 100% de nuestro tiempo, aprendamos y enseñemos a focalizar la atención en el ahora.

Es por esto que existen ejercicios Mindfulness para niños que permiten que esta habilidad (en principio innata) no se pierda y que por el contrario se cultive cada día.

¿Qué es el Mindfulness?

Recordemos qué es el mindfulness para aplicarlo en las tareas cotidianas. El Mindfulness agrupa la idea de aprender cómo estar presente en el ahora y atender a tus pensamientos y emociones sin juzgarlo. El psicólogo Scott Bishop lo define como una atención no elaborada, sin juicios, centrada en el presente en la cual cada pensamiento, emoción o sensación que emerge, se reconoce y se acepta.

La esencia de la práctica del mindfulness es que transforma la forma en que relaciones los eventos y las experiencias. Nos enseña a ser menos reactivos y con una atención más focalizada en el momento presente (eso no quiere decir que vas a dejar de planificar, esto también es necesario). 

Su origen procede del Budismo, es decir, a pesar de que se torno en una moda en Occidente, hace relativamente poco tiempo, a raíz de Jon Kabat-Zinn y sus meditaciones con fines médicos, hace relativamente poco tiempo, la esencia de todo esto ya existía.

Jon Kabat-Zinn define el Mindfulness como “Prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar” y es justamente en eso es que se fundamenta, en dejar de lado por completo las distracciones y prestar atención solo al momento sin importar el pasado o el futuro.

Esto permite que se pueda atender mejor al ahora, a las sensaciones y emociones del momento, ya que una vida en la que no se presta atención a lo que sucede en el presente se descuida y trae consigo muchas consecuencias perjudiciales ya que empezamos a vivir de los “deberías”, prisas y exigencias.

¿Por qué enseñar a los niños Mindfulness?

Si tienes dudas sobre si el mindfulness puede ser beneficioso para tus hijos, te recomiendo que te pongas en contacto con una profesional ya que cada niño es diferente, te dejo mi contacto por aquí para que me puedas preguntar: andrea@tuespaciodeterapia Dicho esto, cuando enseñamos mindfulness a los niños/as, les proporcionamos herramientas que les permiten gestionar mejor sus emociones, construir su confianza y la gestión de situaciones abrumadoras. Al enseñarlo cuando son pequeños/as, es más sencillo que adquieran estos aprendizajes lo cual les brindará herramientas muy valiosas cuando sean más mayores.

Enseñarles mindfulness a los niños/as les ayuda a desarrollar 3 habilidades:

  1. Prestar atención y recordar información.
  2. Centrarse en una tarea concreta.
  3. Habilidades para relacionarse con los demás.

Estas habilidades se denominan como funciones ejecutivas y son esenciales para seguir escalando y poder planificar, razonar, resolver problemas y construir relaciones sociales saludables.

Por otra parte con los ejercicios Mindfulness para niños se les ayuda y orienta para que atiendan y aprendan a identificar sus emociones sin emitir juicios y saber cómo manejarlas desde temprana edad en lugar de tratar evitarlas.

Como se mencionó anteriormente los niños hacen uso del Mindfulness de manera espontánea, esto se puede observar por la facilidad con la que pueden permanecer durante largos periodos de tiempo realizando cosas sencillas como observar por la ventana en un día lluvioso, un objeto novedoso, así como también abstraerse en su mundo mientras juegan.

No obstante, se van incorporando en esta sociedad rápida y poco atenta en la cual se les invita a que dejen este tipo de actividades consideradas poco importantes.

No cabe duda de que es buena idea implementar estos 4 ejercicios de Mindfulness para niños que te voy a plantear a continuación y de este modo ayudarlos a identificar sus emociones y saber cómo gestionarlas con el fin de que sean adultos que sepan gestionar mejor lo que les depare la vida y más conscientes de la importancia de cuidar su bienestar emocional.

Beneficios de los ejercicios de Mindfulness para niños

Varias investigaciones muestran los siguientes beneficios de la práctica del mindfulness en niños/as:

1. Incremento del foco de atención, auto control, compasión y socialización con iguales.

2. Mejora el rendimiento académico, resolución de conflictos y mejora el bienestar.

3. Disminuye los niveles de estrés, depresión y ansiedad. Tomemos con pinzas estos resultados, la atención psicológica es fundamental en estos casos, busca ayuda.

4. Mejor gestión de la emociones: aprenden a identificar las emociones en sí mismos y los demás.

4 Ejercicios de Mindfulness para Niños

Antes de comenzar a realizar estos ejercicios con los niños es importante que tú sepas hacerlos, no está de más eso de “predicar con el ejemplo” los niños suelen tener a sus padres/madres, tíos/as, abuelos/as, maestros/as o hermanos/as mayores como referentes a seguir, por lo que para ellos es más fácil realizar dichas actividades si las llevas a cabo con ellos/as.

Antes que nada, ten en cuenta que la atención fluctúa con el tiempo y, en los más pequeños, la edad influye mucho. Por lo que, cuando veas que se distrae, no le obligues a seguir, crea un ambiente de calma en el cual estas actividades sean reforzantes. Asimismo, respeta el ritmo de aprendizaje de cada pequeño/a, aquí no se busca llegar a un estándar de excelencia.

A continuación te cuento 4 ejercicios de mindfulness para niños:

1. Escuchar el silencio

Este ejercicio suele ser uno de los ejercicios Mindfulness para niños más adecuado para empezar ya que se requiere que el niño preste atención a los sonidos que le rodean.

Para hacerlo debes utilizar un instrumento como por ejemplo una campana o cualquier otro que emita sonido por un periodo de tiempo corto, en caso de que no se tenga a la mano un objeto de este tipo se puede utilizar una grabación o una app.

El niño/a debe estar sentado/a, preferiblemente con los ojos cerrados para evitar que se distraiga y se le debe indicar que preste atención al sonido que vas a realizar y que debe indicar cuando lo deje de escuchar, para ello puede manifestarlo verbalmente o simplemente con una señal.

Este ejercicio trae calma y les enseña a que focalicen su atención en el entorno.

2. Respiración calmada con un compañero

Los ejercicios de respiración suelen gustarle mucho a los niños tras un día de mucha estimulación. El objetivo es que bajen las revoluciones. Pues que en niños/as puede ser difícil que presten atención a su respiración, le pediremos que escoja a su compañero/a de respiración y para ello elegirá su juguete favorito (peluche, muñeca/o, etc).

Se le pide al niño/a que se acueste boca arriba y ponga sobre su estómago el peluche que haya elegido. A continuación, le pediremos que preste atención al juguete que está sobre su estómago.Para que la respiración sea más calmada se le puede decir que debe hacer que el peluche se mueva más lentamente; con este ejercicio se logra que el niño sea más consciente de su respiración.

3. Comer atentos

Este es uno de los ejercicios Mindfulness para niños con mayor actividad sensorial por lo que puede llegar a ser más divertido y placentero de realizar.

Para este ejercicio se recomienda usar frutas ya que tienen colores más vistosos, son más fragantes, sus texturas y sabores son muy diferentes y en la mayoría de los casos son dulces, estas frutas deben ser las que al niño/a más le gusten.

Para este ejercicio se le debe dar al niño una fruta y pedirle que primero observe sus colores y olores, luego que la toque y sienta la textura, posteriormente, que la introduzca en su boca sin morderla y del mismo modo que antes sienta la textura de la fruta en su boca.

Finalmente debe morderla y familiarizarse con su sabor y con las sensaciones que estos sabores despierten.

4. Quietos como una rana

Este ejercicio muy populares gracias a un libro de meditación para niños en el que lo plantean y es muy sencillo.

Para realizarlo se le debe pedir al niño que se siente como una rana, se le puede explicar que a pesar de que las ranas son animales con una gran capacidad de salto también pueden estar muy tranquilas y explicarles que les encanta observar lo que ocurre a su alrededor.

Del mismo modo respiran de una forma muy notoria, hinchando sus barrigas cuando inhalan y deshinchándola cuando exhalan. A continuación, invítale a que haga lo mismo que la rana y se concentre en los movimientos que hace su barriga al respirar.

En definitiva…

Este ejercicio es muy oportuno para que permanezcan atentos/as y conozcan un poquito más su respiración (cuando está acelerada, relajada). Sin duda el Mindfulness es una práctica extraordinaria para los más pequeños de la casa. Acompáñale en la práctica de esta manera compartís este momento juntas/os y le enseñas ciertas habilidades claves para que sea un/a adulto/a más atento, lo cual influye en nuestro bienestar psicológico.

No obstante, esta no es la solución para todo, si sientes que tienes ansiedad u otra dificultad, es necesario que lo consultes con un/a profesional de la psicología, la relajación es una herramienta, no es la solución. Recuerda que este artículo es meramente divulgativo, no equivale a terapia psicológica, si necesitas una ayuda más especializada o tienes alguna duda, pregúntame, me encantará atenderte, este es mi correo andrea@tuespaciodeterapia.com

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